Preguntas frecuentes
¿Cuál es la renta media de Valle de la Serena en 2024?
Según la Agencia Tributaria, en 2024 la renta bruta media por declaración en Valle de la Serena fue de 17.701 € y la disponible, después de impuestos, de 15.803 €, frente a 16.527 € brutos en 2023. La media de España fue de 33.239 € brutos.
¿Cuál es la renta media en Valle de la Serena?
Según el INE, en 2023 la renta neta media por persona en Valle de la Serena fue de 10.163 € al año y la renta neta media por hogar, de 21.190 €.
¿Cuál es la renta per cápita de Valle de la Serena?
La renta per cápita, es decir, la renta neta media por persona, fue de 10.163 € en 2023 según el INE. Se calcula sumando los ingresos de todos los hogares de Valle de la Serena, después de impuestos, y dividiéndolos entre todos sus habitantes, niños incluidos.
¿Cuál es la renta mediana en Valle de la Serena?
La mediana de la renta por unidad de consumo en Valle de la Serena fue de 12.950 € en 2023 según el INE (−32,7 % frente a los 19.250 € de España). La mitad de la población está por encima y la otra mitad por debajo, así que la afectan menos unos pocos hogares con ingresos muy altos que a la media. Según Hacienda, la renta bruta mediana por declaración fue de 15.552 € en 2024.
¿Valle de la Serena es un municipio rico?
Con 10.163 € por persona, Valle de la Serena está en el puesto 7855 de 8.059 municipios de España con datos, un 32,4 % menos que la media de España (15.036 €). En su provincia ocupa el puesto 127 de 164.
¿Cuánto ha subido la renta en Valle de la Serena?
Entre 2015 y 2023 la renta neta media por persona pasó de 7.010 € a 10.163 €, un 45,0 % más. Son euros corrientes: no descuentan la inflación.
¿Cuál es el salario medio en Valle de la Serena?
El INE no publica el salario medio de cada municipio, así que no lo damos. Lo que sí publica es la renta: en Valle de la Serena la renta neta media es de 10.163 € por persona y 21.190 € por hogar al año (2023), y el 42,7 % de esos ingresos procede de salarios.
¿De qué viven los vecinos de Valle de la Serena?
El 42,7 % de sus ingresos son salarios y el 30,6 %, pensiones (en España, 60,6 % y 20,2 %).